El médico repasó que, al cierre de los desfiles, ya hubo personas que debieron ser asistidas en las dos primeras noches de competencia. “Atendimos 8 casos la primera noche y cerca de 20 en la segunda”, detalló Sauré a Diario Río Uruguay.
Para los integrantes que lo requieran, sobre la salida de la pasarela se montó una carpa sanitaria para una primera contención. “Las personas suelen llegar con la boca seca, casi desvanecidos y con las pulsaciones muy altas. Lo que hacemos es atenderlos en ese lugar para evitar una derivación al hospital Masvernat y no saturar esa guardia del nosocomio”, dijo el funcionario.
Los responsables del operativo de asistencia afirman que, ante los informes climáticos, la necesidad de asistencia se va a incrementar, ante una jornada que se pronostica con elevado calor. “Calor que perdura en el asfalto de la manga hasta en horas de la noche”, remarcó el entrevistado.
Ingestas
En ese marco, Sauré dijo que, además de “consumir mucha agua, hay que evitar la ingesta de alcohol antes de los desfiles, ya que las bebidas alcohólicas aceleran la deshidratación”. En lo que respecta a la alimentación, “se recomienda la ingesta de frutas, verduras y de carbohidratos como pastas y ravioles. Pero evitando alimentos como pizzas o empanadas”, que -ante la exigencia física- suelen traer problemas digestivos junto con la deshidratación.
Por último, Sauré dijo que solicitaron a las autoridades municipales, a los directivos de las comparsas y en especial a los responsables del Ente Permanente de Carnaval, que se prevea la entrega de agua durante el tiempo que los integrantes transitan durante la manga, ya que eso evitará que los cuadros de deshidratación se agraven al llegar al final de desfile.