
Según las presunciones de algunos bañistas que todavia disfrutaban del lugar, la persona habría esperado que los guardavidas retiraran el boyado de seguridad para ingresar a nadar, hasta llegar a una zona muy alejada de la orilla. Fue en ese momento cuando empezó a dar manotazos hasta desaparecer de la superficie del río Uruguay.

Tal como se señaló, este hombre de 42 años estaba en compañía de otras dos personas, quienes señalaron a los uniformados que Castro había salido hacia pocas horas como paciente del Área de Salud Mental del hospital Felipe Heras.