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Al respecto, el secretario general de la Asociación del Personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (APINTA), Carlos de la Peña, explicó al programa Tarea Fina de Radio Ciudadana que actualmente, la situación del INTA “es mala, pero podría haber sido peor al día de hoy”.

Según sus palabras, la situación se remonta “a finales del 2024, cuando hubo una propuesta del gobierno nacional sobre un plan de ajuste sobre el organismo fuerte” y recordó que “el año pasado tuvimos un ajuste presupuestario bastante grande y estuvimos trabajando con el mismo presupuesto del 2023, sabiendo los números de inflación que hubo, por lo que fue prácticamente muy bajo”,

Asimismo, recordó que “a finales del año pasado hubo una decisión de las nuevas autoridades del INTA de avanzar en un ajuste que contemplaba a las plantas transitarias que habían ingresado en el 2023, que eran aproximadamente 220 personas, de las cuales afectaba a 5 o 6 personas en Concordia”, que también contemplaba “a las plantas transitorias que estaban como apoyos auxiliares de profesionales y prácticamente eliminaba a casi las 800 plantas no permanentes que hay en el país”.

Sin embargo, destacó que “el consejo directivo de INTA no aprobó esa propuesta de ajuste, pero sí aprobó la venta de algunos edificios emblemáticos de INTA”, por lo que “el organismo le dio 70 días a la dirección nacional para que haga un plan de ajuste que se adecúe a los nuevos requerimientos del Estado Nacional”, plazo que venció este jueves “y se realizó la presentación de la propuesta”.

Como consecuencia, mencionó que “tanto ATE como APINTA se movilizaron este jueves no acompañando esta propuesta de dirección nacional, porque todo plan de ajuste es malo, pero esta propuesta no contemplaba que se eche a ninguna persona de la institución”.

Además, comentó que “en el momento que se sientan a negociar esa propuesta, el presidente del INTA presentó una propuesta de ajuste con un equipo asesor que habían nombrado a finales del 2024, que propone directamente el cierre de todas las Agencias de Extensión del país”.

En el caso de Concordia, el secretario general de APINTA mencionó que “tenemos una estación experimental y una agencia de extensión rural que hace las tareas de investigación” y lo que se propuso este jueves “es eliminar a todas las Agencias de Extensión del país y que todos los agentes asignados a ellas y a los Centros de Investigación para la Agricultura Familiar cierren y pasen a disponibilidad, que implicaba definir si podían ser directamente despedidos pasado el período de disponibilidad, como así lo habilitó la Ley Base”.

A raíz de esto, el entrevistado precisó que “se hizo una manifestación en Buenos Aires con adhesión en todo el país”, a través de la que “se logró frenar eso y se aprobó finalmente la propuesta de ajuste de la línea técnica del organismo, que era un ajuste de estructuras fuerte, que también a nosotros nos impacta, pero por ahora, no corre riesgo ningún puesto de trabajo”, teniendo en cuenta que “el ajuste nos impactará en el cierre de la Agencia de Extensión Rural de Concordia, pero la gente que trabaja ahí va a pasar a depender directamente de la Estación Experimental”.