
Además, mencionó que su hija "cruza a una distancia bastante lejos pero el perro jamás tenía un bozal, por lo que la atacó buscándole el cuello".
"Yo y mi hermana reaccionamos y el perro estaba encima de mi hija", detalló. Subrayando que "doy gracias a Dios que soy una persona que reacciona, no me importó nada; sólo la vida de mi hija".

Disculpas y arreglo
Identificando al propietario del animal, Maira contó que "esta persona me pedía disculpa, esto lo podemos arreglar; cuando no sabía si mi hija estaba lastimada ni nada"."Yo le decía que no se vaya, que iba a ir a buscar a los policías y ahí me ofreció dinero: el dinero no hubiera pagado la vida de mi hija", remató la denunciante.
